jueves, 3 de julio de 2008

Fin de un viaje infinito. !ª parte

Esta idea se le ocurrio a mi buen amigo RAfalillo.
CONsiste en escribir una historia y no acabarla. Tu compañero la continuará y así, al terminar obtendremos una maravilla de texto. Rafa, va por tí:

El artillero salio del pueblo con dos dientes menos pero con un pensamiento que le sorbitaba el seso.
Realmente apenas escribia en su diario las reflexiones que al cabo del dia le asaltaban su mente. Lo que sí escribia era las rutas que cogia, los mesones en los que se hospedaba, los pueblos que visitaba.

Un país en la mochila y un imperio en el pecho:

Aquella no era tierra de jirafas. De hecho solo habia visto esos animales en algunos grabados que se vendían en las plazas mayores de las principales ciudades.
Una jirafa y algo en verde ne su cabeza...
¿Una rana?
!Una rana!
El artillero no creia lo que veia. Buen susto se llevó el artillero.
Se quedo extrañado cuando la jirafa con la rana en lo alto de la cabeza se quedo mirandolo fijamente mientras seguia avanzando.
Avanzaba, avanzaba, y el artillero a la par de ella.
Como si le intentara llevar a algun sitio, cómo si le pidiera la jirafa con la rana en lo alto de la cabeza al artillero que le acompañase.

Caminaron por una vereda hasta que llegaron a una playa.
El inmenso mar se le antojaba vertiginoso, y el monstruoso arca que encontroo varado en la orilla se le antojó demencial.
Bajo junto a la jirafa con la rana en lo alto de la cabeza hasta el arca.
Un hombre anciano, con una barba que le llegaba hasta el suelo y con un bastón mohoso, murmuraba y andaba de lado a lado. De vez en cuanto levantaba la cabeza al cielo y maldecía como un condenado.

El artillero se quedo al margen, nunca le gustaron los viejos ni los locos. Pero la jirafa con la rana en lo alto de la cabeza se acercó hasta el viejo.
!Cóño, una jirafa con una rana en lo alto de la cabeza que habla!

La jirafa con la rana en lo alto de la cabezaempezó a hablar con el viejo loco. Este solo gritaba y maldecía. Alzaba la mirada al cielo y gritaba:"Señor,Señor...Usted es gilipollas. Me tiene que mandar una pareja de cada especie", luego selguia murmurando y andando de lado a lado.
LA jirafa con la rana en lo alto de la cabeza le decia que ella solo amaba a su ranita. Que no soportabaa las otras jirafas, que solo tendría descendencia con ella.
El viejo loco negaba con la cabeza y decía que eso nopodia ser. Que estaba muy ocupado, que no le tocaran los huevos, y que se fueran a la mierda.
La jirafa con la rana en lo alto de la cabeza no le quedo otra que irse de aquella playa.
El artillero la vió como se marchaba a otro lugar a fornicar, ya que ese sería su unico consuelo.
Me refiero a follar sin peligro de quedarse embarazados.
El artillero recogió en su diario la impresión: "Preferían follar durante el resto de sus vidas antes que salvarse junto a un animal igual que él"


1 comentario:

RafaFields dijo...

que grande caballero, que grande!!

sigo...